Del alta nutricional a la entrega documentada, pasando por el supervisor que valida cada cambio crítico. Cuatro módulos conectados. Un flujo sin papel, sin llamadas y sin margen de error.
Los servicios de alimentación sociosanitaria funcionan. Pero funcionan sobre papel, Excel y llamadas. Cuando algo falla —un alérgeno, un cambio de dieta, una dirección errónea— no hay trazabilidad. AlimentIA no inventa un proceso nuevo: ordena el que ya existe.
DALINA recoge y estructura la información. Control Center supervisa y valida los cambios sensibles. Rutty ejecuta la ruta. Comensalia informa a la familia solo con lo necesario.
No gestiona rutas, no sustituye a Rutty, no reescribe fichas. Valida, aprueba y documenta. Es el filtro humano que da trazabilidad y seguridad a todo el sistema.
La plataforma organiza el flujo operativo completo: alta nutricional, supervisión, reparto documentado y comunicación familiar. AlergenIA funciona como canal B2C propio para familias.
Implantación inicial + licencia mensual por capacidad. No se publican precios cerrados porque cada cliente requiere configuración, carga inicial, usuarios, permisos, formación y adaptación del flujo.
La IA captura, interpreta y detecta riesgos. El supervisor valida. AlimentIA documenta. No se publican afirmaciones de cumplimiento automático — el sistema ayuda al cliente a ejecutar mejor sus propias responsabilidades.
Para asociaciones, empresas, servicios de alimentación, comedores, cocinas, rutas o pilotos operativos. Contacto directo por WhatsApp, llamada o email.